El papel de las entidades públicas en el Derecho Administrativo

Introducción

El derecho administrativo es una rama del derecho público que regula la organización, funcionamiento y control de la administración pública y de las entidades que la componen. El papel de las entidades públicas en este ámbito es fundamental, ya que son las principales encargadas de gestionar los asuntos públicos y de hacer efectivos los derechos de los ciudadanos.

La misión de las entidades públicas

Las entidades públicas tienen una misión fundamental en el derecho administrativo, que es la de velar por el bienestar general de la sociedad. Para ello, deben asegurar el cumplimiento de las leyes y garantizar la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

Además, las entidades públicas deben garantizar la protección del interés general de la sociedad y, en este sentido, deben trabajar para que las políticas públicas se orienten a la realización del bien común.

Los tipos de entidades públicas en el derecho administrativo

Una de las características del derecho administrativo es la variedad de entidades públicas que existen en este ámbito. Entre las principales figuras destacan:

  • Las administraciones públicas, que son las encargadas de gestionar los asuntos públicos en el ámbito territorial en el que actúan.
  • Los organismos públicos, que son entidades con personalidad jurídica propia y que tienen una finalidad específica, como la gestión de los recursos naturales, la investigación científica, la cultura, etc.
  • Las empresas públicas, que son sociedades mercantiles cuya mayoría del capital social es propiedad de una administración pública y que actúan en el mercado con fines económicos.
  • Las entidades públicas autónomas, que son aquellas que tienen personalidad jurídica propia y que cuentan con cierta independencia en su gestión respecto a la administración pública a la que pertenecen.

El control de las entidades públicas

Es importante destacar que las entidades públicas no actúan de forma autónoma, sino que están sujetas a múltiples controles para garantizar el buen funcionamiento de la administración pública y el cumplimiento de las leyes.

Entre los principales mecanismos de control destacan:

  • El control político, que se ejerce a través de los órganos políticos, como el Parlamento o el Consejo de Ministros.
  • El control jurídico, que tiene por objeto verificar la legalidad de los actos administrativos y que se ejerce a través de la figura del juez o del tribunal correspondiente.
  • El control externo, que se realiza a través de organismos de control independientes, como el Tribunal de Cuentas o el Defensor del Pueblo.
  • El control interno, que se lleva a cabo desde dentro de la propia entidad pública y que tiene por objetivo garantizar la eficacia y eficiencia de la gestión pública.

La responsabilidad de las entidades públicas

Las entidades públicas también son responsables de sus actuaciones, y pueden ser objeto de sanciones o de responsabilidad patrimonial en caso de incumplimiento de las leyes o de daños y perjuicios a terceros.

En este sentido, es importante destacar que la responsabilidad patrimonial de las entidades públicas implica que éstas deben indemnizar a los ciudadanos por los daños y perjuicios que les hayan sido causados por la acción u omisión de la administración pública.

Conclusiones

Como hemos visto, el papel de las entidades públicas en el derecho administrativo es fundamental para garantizar el bienestar general de la sociedad y el cumplimiento de las leyes. Las diferentes figuras jurídicas que existen en este ámbito tienen como objetivo asegurar una gestión pública eficaz y eficiente, y están sometidas a múltiples controles para garantizar su legalidad y cumplimiento de la normativa aplicable.

La responsabilidad de las entidades públicas deben estar siempre presente en el ejercicio de su función, y deben garantizar el respeto y protección de los derechos de los ciudadanos, así como de los principios de transparencia, participación y rendición de cuentas.